El poder adquisitivo en declive: el salario público cayó un 20% durante la era Milei
Un informe del centro MATE revela una pérdida acumulada sin precedentes en el sector estatal y una caída del 6% en el privado. La morosidad financiera familiar alcanza niveles críticos.
La economía argentina atraviesa una fase de profunda regresión en el poder de compra de los trabajadores. Según el último informe de coyuntura del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE), el salario del sector público registró su tercer mes consecutivo a la baja, ubicándose un 20% por debajo de los niveles de 2023. Este desplome, descrito como una caída sin precedentes para un primer y segundo año de mandato, refleja el impacto directo de las políticas de ajuste fiscal y la desregulación de precios sobre los ingresos fijos.
El sector público y privado frente a la inflación
El análisis de MATE destaca una disparidad en la velocidad de la caída, pero una tendencia negativa compartida. Mientras que los empleados estatales han perdido, en promedio, casi 10 millones de pesos de forma acumulada desde el inicio de la gestión de Javier Milei, el sector privado formal tampoco ha logrado empatar a la inflación. En este último caso, el salario real retrocedió un 6% respecto a diciembre de 2023, lo que representa una pérdida acumulada de aproximadamente 2 millones de pesos por trabajador.
Aunque la perspectiva histórica que ofrece la consultora indica que los años de la gestión de Mauricio Macri fueron aún más perjudiciales para los empleados privados formales en términos de poder de compra, la velocidad del ajuste actual ha impactado de lleno en el consumo. En diciembre, la inflación mensual alcanzó el 2,8%, el registro más alto en ocho meses, lo que confirma que el freno en las obras públicas y el ajuste en universidades no ha sido suficiente para erradicar la inercia alcista de los precios.
Jubilaciones y destrucción del empleo
La situación de los sectores pasivos es todavía más alarmante. El informe señala que el poder de compra de las jubilaciones es un 23% menor al de 2023. Para aquellos que perciben el haber mínimo, la pérdida de capacidad de consumo se profundiza hasta el 28%. En términos nominales, cada jubilado ha dejado de percibir, en promedio, 5,1 millones de pesos debido a la falta de compensación frente al costo de vida.
En cuanto al mercado laboral, el estudio arroja cifras contundentes: se perdieron casi 320.000 puestos de trabajo formales desde el cambio de gobierno. Esta dinámica equivale a la destrucción de 462 empleos por cada día de gestión, o lo que es lo mismo, un puesto de trabajo formal menos cada tres minutos en el país.
Endeudamiento y morosidad familiar
El deterioro de los ingresos ha empujado a las familias hacia un endeudamiento de subsistencia. La morosidad ha escalado a niveles inéditos, con un saldo total de deudas familiares que trepó a los $5,4 billones en noviembre de 2025.
La mayor parte de esta deuda se concentra en préstamos personales y tarjetas de crédito. Sin embargo, el dato más preocupante surge de los sectores con menor acceso al sistema bancario tradicional: el 27% de la deuda contraída con compañías financieras no bancarias se encuentra actualmente en situación de impago, evidenciando el agotamiento de la capacidad de financiamiento de los hogares de menores recursos.
Indicadores clave del informe MATE
El relevamiento permite sintetizar la crisis de ingresos en los siguientes puntos:
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Salario Estatal: Retroceso del 20% respecto a 2023; pérdida acumulada de $10 millones por agente.
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Salario Privado: Caída del 6%; pérdida acumulada de $2 millones por trabajador.
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Jubilación Mínima: El sector más golpeado con una baja del 28% en su poder de compra.
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Desempleo: Pérdida de 320.000 empleos registrados (1 cada 3 minutos).
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Crisis Financiera: 27% de morosidad en créditos de compañías financieras.
La combinación de salarios a la baja y una inflación que no termina de ceder plantea un escenario de alta fragilidad social para lo que resta del ciclo 2026, con un consumo interno que no encuentra piso.
