Alerta por cortes de energía: cómo proteger tus electrodomésticos de los golpes de tensión

Ante los masivos fallos eléctricos y picos de demanda, especialistas brindan consejos clave para evitar daños irreparables en equipos del hogar y fomentar un consumo responsable y eficiente.

La reciente falla en la Subestación Morón de Edenor, que dejó a más de 800 mil usuarios sin suministro en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el conurbano, ha vuelto a poner sobre la mesa la vulnerabilidad del sistema eléctrico nacional. Con una demanda que ya roza los 25.000 MW, y frente a pronósticos de temperaturas extremas, la posibilidad de nuevos cortes e intermitencias en la tensión es una amenaza latente para la economía doméstica, especialmente por el riesgo de averías en electrodomésticos.

El peligro de la intermitencia eléctrica

Cuando el suministro eléctrico se interrumpe o regresa de manera inestable, se producen los denominados «picos de tensión». Estos fenómenos pueden quemar placas electrónicas y motores en cuestión de segundos. Desde la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL), advierten que, si bien son urgentes las obras de infraestructura para reforzar el sistema, los usuarios deben adoptar medidas proactivas para resguardar sus bienes.

La recomendación principal de los técnicos es contundente: desenchufar los aparatos ante cualquier parpadeo de luz o corte total. No basta con apagar el equipo; el flujo de energía residual o el retorno brusco de la corriente es lo que genera el daño. Se sugiere esperar al menos diez minutos tras el regreso de la luz antes de volver a conectar los dispositivos, permitiendo que la tensión en la red se estabilice.

Protectores de tensión: una inversión necesaria

Una de las herramientas más eficaces para prevenir siniestros son los protectores de tensión. Estos dispositivos actúan como un «fusible inteligente» que desconecta automáticamente el equipo si detecta que el voltaje sube o baja de los parámetros seguros (habitualmente fuera del rango de 220V).

Existen dos tipos principales:

  1. Protectores individuales: Se enchufan directamente al tomacorriente y protegen un solo aparato (ideales para heladeras, lavarropas o aires acondicionados).

  2. Protectores de riel DIN: Se instalan en el tablero principal de la vivienda y protegen toda la instalación eléctrica de manera integral.

Guía para un consumo responsable y eficiente

Además de la protección física, el uso inteligente de los equipos ayuda a reducir la carga sobre el sistema eléctrico y prolonga la vida útil de los mismos. CADIEEL propone una serie de prácticas de consumo eficiente para aplicar durante los meses de alta demanda:

  • Lavarropas y lavavajillas: Utilizar programas de baja temperatura y cargas completas. En el caso de los lavavajillas, conectarlos directamente a la toma de agua caliente ahorra la energía que el aparato usaría para calentarla internamente.

  • Hornos eléctricos: Evitar abrir la puerta innecesariamente; cada vez que se hace, se pierde aproximadamente un 20% de la energía acumulada.

  • Planchado: Es preferible acumular la mayor cantidad de ropa posible y plancharla en una sola sesión, ya que el mayor consumo se produce durante el calentamiento inicial de la resistencia.

  • Mantenimiento: Revisar que los cables no presenten signos de deterioro y que los enchufes no calienten al tacto, lo cual indica un falso contacto peligroso.

El rol de la infraestructura

Mientras los usuarios ajustan sus hábitos, el sector industrial insiste en que estas medidas son paliativas. La estabilidad a largo plazo depende de la ejecución de obras pendientes en el sistema de transporte y distribución. Sin una inversión sostenida que acompañe el crecimiento de la demanda —que en febrero de 2025 alcanzó el récord de 30.257 MW—, los cortes por saturación seguirán siendo una constante en los veranos argentinos.

Mantener la integridad de la red eléctrica y proteger los dispositivos del hogar requiere un compromiso doble: inversión estatal y empresarial en infraestructura, y una ciudadanía informada que utilice la energía de manera consciente para evitar colapsos mayores.