Mapa rojo del comercio en CABA: locales vacíos y persianas bajas en las principales avenidas

El relevamiento oficial de cierre de 2025 muestra una caída de la ocupación comercial al 90,1%, el nivel más bajo desde la pospandemia, con el Microcentro como el foco más crítico de la crisis.

La fisonomía de la Ciudad de Buenos Aires está cambiando, y no precisamente por un auge constructivo. El mapa comercial porteño se tiñe de rojo tras conocerse los datos del Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA) correspondientes al último trimestre de 2025. La tasa de ocupación de locales comerciales descendió al 90,1%, marcando la quinta caída interanual consecutiva y situándose en mínimos que no se veían desde los meses posteriores al confinamiento por la pandemia de coronavirus.

El fenómeno, que ocurre en un contexto de fuerte ajuste del consumo, revela una dinámica alarmante: de los más de 15.600 locales relevados en los principales ejes de la ciudad, 1.553 permanecen desocupados. La mayoría de ellos se encuentran simplemente vacantes, con sus persianas bajas y sin carteles de oferta, lo que evidencia una parálisis que excede la mera rotación de inquilinos.

Microcentro: el epicentro del derrumbe

El sector más castigado sigue siendo el Microcentro, que parece haber entrado en un declive estructural del que no logra salir. Con una ocupación de apenas el 63,2%, casi cuatro de cada diez locales en esta zona están vacíos. La caída interanual en este nodo fue de 7,2 puntos porcentuales, una cifra devastadora que ni el turismo ni el regreso paulatino a las oficinas han logrado compensar.

Otros corredores también muestran signos de fatiga extrema. En zonas como Parque Avellaneda, las avenidas Jujuy y Sáenz, y las calles Libertad y Defensa, el relevamiento detectó un promedio de cinco locales cerrados por cuadra, transformando paseos comerciales antes vibrantes en hileras de vidrieras tapiadas.

Disparidad zonal: el Norte sufre y el Oeste resiste

El informe del IDECBA permite trazar una geografía de la crisis con contrastes marcados:

  • Zona Norte: Registró una baja récord en la ocupación, alcanzando una desocupación del 9,7%, el peor valor desde que se inició la serie en 2022.

  • Zona Centro: La desocupación llegó al 9,8% y se caracteriza por una alta volatilidad; se cierran muchos más negocios de los que logran abrir.

  • Zona Sur: Aunque mantiene una vacancia elevada del 12,2%, fue la única región que logró sostener sus niveles respecto al año anterior, sin profundizar el deterioro.

En el extremo opuesto, el Eje Avellaneda se mantiene como un fenómeno aparte. Con una ocupación del 96,6%, este polo textil demuestra una resiliencia única, impulsada por la venta mayorista y minorista de indumentaria, que sigue siendo el rubro dominante en la ciudad con casi el 25% de los locales activos. Nazca y Caballito también acompañan esta tendencia con niveles de actividad cercanos al 96%.

Un balance de saldos negativos

Quizás el dato más preocupante para la economía porteña es la tasa de natalidad comercial. En casi todas las comunas, la brecha entre cierres y aperturas es negativa. En el Norte y el Centro de la Ciudad, por cada mil locales, se registraron nueve cierres más que aperturas.

Esta contracción refleja que, a pesar de ciertos indicadores macroeconómicos que el Gobierno nacional destaca, la realidad del «puerta a puerta» en el comercio minorista porteño enfrenta un escenario de asfixia por costos fijos y una demanda que no termina de reaccionar. El rubro de Alojamiento y comida (bares y restaurantes), aunque fuerte en el Norte, empieza a mostrar también los límites de la capacidad de gasto de los vecinos.