Los salarios volvieron a perder contra la inflación: el poder adquisitivo en caída libre
Con una suba promedio de apenas el 1,8% en noviembre, los ingresos quedaron nuevamente rezagados frente al 2,5% del IPC, consolidando un cierre de año de fuerte retroceso para todos los trabajadores.
El cierre de 2025 confirma una tendencia preocupante para la economía doméstica: la pérdida de poder adquisitivo no da tregua. Según los últimos datos oficiales, el índice de salarios registró un incremento del 1,8% en noviembre, una cifra que resultó insuficiente para alcanzar el 2,5% de inflación medido por el INDEC para el mismo período.
Este desfasaje mensual profundiza una crisis que afecta de manera transversal a la estructura laboral argentina. En términos interanuales, mientras los salarios crecieron un 40,3%, el acumulado inflacionario continúa erosionando la capacidad de compra, dejando a la mayoría de los trabajadores con ingresos reales por debajo de los niveles de subsistencia básica.
El sector privado y la asfixia de las paritarias
Incluso el sector privado registrado, tradicionalmente el más dinámico gracias a las negociaciones paritarias, no logró empatar la suba de precios. En noviembre, este segmento avanzó un 2,1%. Aunque es el rubro que más se acercó a la inflación, en la comparación interanual acumula un 29,1% frente a un golpe inflacionario que ya alcanza el 31,4%.
Para el trabajador formal, la tensión es doble: a la suba de alimentos se le suma el peso creciente de las tarifas de servicios públicos y el transporte, rubros que han crecido por encima del promedio general y que absorben una porción cada vez mayor del salario neto.
Sector público e informalidad: los más postergados
La situación en el ámbito estatal y en el mercado informal muestra matices de mayor gravedad:
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Empleo Público: Los salarios aumentaron apenas un 1,2% mensual. El ajuste fiscal y las restricciones presupuestarias tanto a nivel nacional como provincial han limitado la capacidad de recomposición, dejando a los estatales con un rezago acumulado anual del 27,7%.
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Trabajadores Informales: Este sector presentó una suba del 1,7% en noviembre. Si bien la estadística muestra un avance interanual del 100,5%, los especialistas advierten que este número es engañoso: parte de una base extremadamente deprimida y sufre un desfasaje estadístico de cinco meses, lo que oculta la precariedad inmediata de quienes no tienen cobertura gremial.
Enero: un comienzo de año con presión en alimentos
La inercia negativa de noviembre se proyecta hacia el inicio de 2026. Relevamientos de consultoras privadas, como Eco Go, indican que en la tercera semana de enero los alimentos aumentaron un 0,4%.
Aunque se observa una leve desaceleración respecto a las semanas previas, el rubro acumula un incremento del 2,5% en los últimos 30 días. Esta dinámica de «precios calientes» en la canasta básica —especialmente en carnes y verduras— sigue siendo el principal obstáculo para que el Gobierno logre mostrar una desaceleración real que se traduzca en alivio para los bolsillos.
