Turismo 2026: CAME advierte disparidad y estadías cortas
La entidad gremial empresaria informó que el consumo estival muestra un comportamiento heterogéneo, donde el gasto prudente y las reservas de último minuto definen el pulso de la temporada.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) emitió un balance exhaustivo sobre la primera quincena de la temporada de verano 2026, revelando una dinámica turística marcada por la fragmentación. Según el informe dominical de la entidad, el arranque del año se caracteriza por un «turista prudente», cuyo comportamiento prioriza las escapadas de corta duración y las decisiones de compra inmediatas por sobre las vacaciones largas planificadas con antelación. Esta tendencia ha configurado un mapa de ocupación sumamente dispar en todo el territorio nacional, donde el éxito de los destinos depende hoy más de eventos puntuales y condiciones climáticas favorables que de una demanda estructural sólida.
El fenómeno del viaje conveniente
El relevamiento de CAME subraya que los picos de ocupación ya no responden a la estacionalidad tradicional de los meses de enero, sino a «agendas puntuales». La modalidad dominante ha pasado a ser el «viaje conveniente»: el usuario espera a confirmar el buen clima o una propuesta cultural atractiva para realizar reservas, lo que genera una alta volatilidad en los registros hoteleros.
Esta prudencia en el gasto se traduce en estadías moderadas que, en muchos casos, apenas cubren el fin de semana. No obstante, la entidad destaca que aquellos destinos que logran maridar sus atractivos naturales con eventos específicos consiguen romper la inercia de la cautela, logrando niveles de ocupación que superan las expectativas iniciales de un mercado que arrancó con registros moderados.
Radiografía de la ocupación: ganadores y rezagados
Para comprender la heterogeneidad mencionada, CAME categorizó el desempeño de la primera quincena en tres niveles diferenciados:
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Destinos Consolidados (Ocupación Alta): La Patagonia andina y el Litoral fueron los grandes protagonistas. Localidades como Villa La Angostura, Villa Traful y San Martín de los Andes registraron ocupación plena. En Córdoba, Villa Carlos Paz alcanzó el 90% y Santa Rosa de Calamuchita un 95%. Por su parte, Puerto Iguazú y Mendoza mantuvieron un sólido 80%.
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Niveles Medios de Demanda: En esta franja se ubicaron destinos tradicionales como Mar del Plata (60%), la provincia de Entre Ríos (70% promedio) y la Quebrada de Humahuaca (70%). Aquí, la brecha entre el alojamiento de lujo y el complejo de cabañas suele marcar la diferencia en el promedio general.
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Zonas en Recuperación (Nivel Bajo): Algunas capitales y puntos específicos iniciaron la temporada con cifras más tibias. Puerto Madryn registró un 35% inicial —aunque con proyecciones de duplicar esa cifra en la segunda quincena—, mientras que San Miguel de Tucumán y Posadas se situaron por debajo del 45%. La Plata registró el nivel más bajo con un 24%.
Proyecciones y comportamiento del consumo
A pesar de las cifras bajas en ciertos sectores, CAME aclara que la afluencia de turistas se encuentra «en recuperación». El sector confía en que la segunda quincena de enero y el mes de febrero logren estabilizar los números gracias al flujo de turistas regionales.
El desafío para el comercio minorista y la hotelería reside en captar a un viajero que cuida el bolsillo y busca eficiencia. El gasto ya no es expansivo; es selectivo. Esta «prudencia» obliga a los prestadores de servicios a ser más competitivos y creativos con las ofertas para evitar que las plazas queden vacías durante los días de semana, cuando la demanda cae drásticamente. En definitiva, el verano 2026 se perfila como una temporada de «resistencia» para el turismo interno, supeditada a la agilidad de los destinos para atraer al turista de último momento.
