Crisis y despidos en Acindar: declaran paro por tiempo indeterminado
La planta siderúrgica de Villa Constitución quedará paralizada desde este lunes tras una decisión de la UOM, en respuesta a cesantías injustificadas y la falta de diálogo empresarial.
El conflicto laboral en la industria pesada suma un nuevo capítulo de tensión en el inicio de 2026. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Villa Constitución confirmó que la planta de la empresa siderúrgica Acindar quedará sin actividad de manera total y por tiempo indeterminado. La medida de fuerza, que comenzará a regir este lunes 19 de enero a partir de las 6 de la mañana, surge como respuesta gremial ante una serie de despidos en empresas contratistas que operan dentro del complejo industrial y la ausencia de propuestas para revertir la situación.
El detonante de la medida de fuerza en Villa Constitución
La decisión de ir al paro fue ratificada tras una junta de delegados que contó con el respaldo de la Comisión Interna y la Comisión Directiva del gremio. Según explicaron desde la organización sindical, el conflicto se precipitó luego de agotar las instancias de negociación sin obtener respuestas satisfactorias. La crisis se centra principalmente en la situación de los trabajadores de las firmas contratistas, quienes prestan servicios esenciales para el funcionamiento de la «empresa madre».
Los representantes de los trabajadores calificaron los recientes despidos como «injustificados», señalando que la empresa ha mostrado un desinterés sistemático por resolver las controversias acumuladas. «Ante la falta total de respuestas por parte de las empresas contratistas y de la empresa madre Acindar, se resolvió un paro total de actividades», informaron fuentes gremiales, dejando en claro que la responsabilidad del cese de tareas recae exclusivamente en la parte empleadora.
Denuncias por precarización y reemplazo de personal
Uno de los puntos más críticos de la denuncia realizada por la UOM tiene que ver con la metodología de los despidos. El gremio sostiene que la caída en los niveles de producción, que afecta al sector siderúrgico en general, está siendo utilizada como una «pantalla» para llevar adelante un recambio generacional forzado y precarizador.
De acuerdo con el gremio, las empresas involucradas estarían intentando desplazar a empleados con años de trayectoria y derechos adquiridos para sustituirlos por mano de obra más joven bajo condiciones de mayor vulnerabilidad. Esta práctica fue calificada como «discriminatoria» por el sindicato, que advirtió sobre la pérdida de conocimiento técnico y el impacto emocional en quienes dedicaron gran parte de su vida a la planta siderúrgica.
Consecuencias sociales y el futuro de la planta
Más allá de lo estrictamente salarial o contractual, la UOM puso énfasis en la dimensión humana de la crisis. El comunicado oficial destaca que los operarios cesanteados cuentan con familias y compromisos económicos que se ven seriamente amenazados en un contexto de retracción económica. «Los trabajadores no son descartables», subrayaron desde la dirigencia local, reforzando la postura de que no aceptarán reducciones de plantilla sin una justificación técnica y legal sólida.
El impacto de este paro por tiempo indeterminado se sentirá no solo en la producción de acero para el mercado interno y la exportación, sino también en toda la cadena de suministros vinculada a la construcción y la industria automotriz. Por el momento, la planta permanecerá cerrada y con guardias mínimas, a la espera de una convocatoria por parte del Ministerio de Trabajo o una propuesta superadora de la compañía.
Conclusión y perspectivas del conflicto
La situación en Acindar refleja la fragilidad de la industria metalúrgica ante el freno de la actividad económica en los últimos meses. Mientras el gremio ratifica su postura en defensa de la dignidad laboral, el sector empresario se mantiene en silencio, lo que profundiza la incertidumbre sobre la resolución del conflicto. De no mediar una conciliación obligatoria o una mesa de diálogo efectiva, la parálisis productiva en Villa Constitución podría extenderse, afectando seriamente los indicadores industriales de este primer trimestre del año.
