Vacaciones seguras: alertan por 5 formas de hackeo dentro de las habitaciones de hotel

Especialistas en ciberseguridad advierten sobre el robo de datos mediante redes wifi falsas, puertos USB alterados y cámaras ocultas, tácticas que aprovechan el descuido de los turistas durante sus viajes.

Las vacaciones representan el momento ideal para la desconexión, pero para los ciberdelincuentes son la oportunidad perfecta para capturar información sensible. Expertos en seguridad digital han emitido una serie de alertas sobre vulnerabilidades críticas que afectan a los viajeros, señalando que las habitaciones de hotel no siempre son el refugio seguro que se presume. Los ataques, que van desde el robo de credenciales bancarias hasta el espionaje directo, aprovechan puntos débiles en la infraestructura tecnológica de los establecimientos.

El peligro del «gemelo malvado» en redes wifi

Las redes inalámbricas públicas de los hoteles son el vector de ataque más frecuente. Los hackers suelen emplear la táctica del «evil twin» (gemelo malvado), que consiste en crear una red con un nombre idéntico o muy similar al oficial del hotel. Cuando el huésped se conecta, todo su tráfico de datos —incluyendo contraseñas y correos— pasa por el dispositivo del atacante.

Matas Cenys, jefe de producto de Saily, recomienda confirmar siempre el nombre exacto del acceso con el personal del hotel. Sin embargo, la opción más robusta es evitar el wifi público y optar por datos móviles mediante servicios de eSIM, que ofrecen conexiones encriptadas y mayor control sobre la privacidad.

Juice jacking: la trampa de los puertos USB

Cargar el celular directamente en los puertos USB integrados en muebles o paredes del hotel parece una comodidad, pero es un riesgo latente. Esta técnica, denominada juice jacking, permite que conectores modificados transfieran malware al dispositivo mientras este recibe energía. En cuestión de segundos, los delincuentes pueden extraer números de tarjetas de crédito y la ubicación en tiempo real del usuario.

Para mitigar este riesgo, la regla de oro es viajar con un cargador de pared propio. Si no es posible, el uso de «preservativos USB» (bloqueadores de datos que solo permiten el paso de energía) o baterías externas portátiles funciona como una barrera física infranqueable para los programas maliciosos.

Smart TVs y el espionaje en la habitación

Los televisores inteligentes son otro foco de vulnerabilidad. Al contar con cámaras, micrófonos y acceso a internet, pero poseer sistemas de seguridad deficientes, pueden ser hackeados para espiar a los huéspedes. Además, los usuarios suelen olvidar cerrar sus sesiones en aplicaciones de streaming, dejando sus credenciales expuestas al siguiente ocupante o a intrusos digitales.

Se aconseja no iniciar sesión en cuentas personales directamente en la televisión. Lo ideal es utilizar dispositivos de transmisión propios (como un Chromecast o Fire Stick) y cubrir físicamente cualquier lente de cámara integrada en el equipo del hotel.

Conexiones automáticas y ataques sofisticados

Muchos teléfonos están configurados para enlazarse automáticamente a redes wifi y Bluetooth conocidas. Los delincuentes aprovechan esto para forzar conexiones a redes peligrosas sin que el usuario lo note. Desactivar esta función es un paso preventivo esencial antes de realizar cualquier viaje internacional.

Asimismo, se ha detectado la actividad de grupos sofisticados como DarkHotel, que realizan campañas de phishing personalizadas en establecimientos de lujo. Estos ataques utilizan correos electrónicos que suplantan la identidad del hotel para instalar programas espía en dispositivos de perfiles específicos, como ejecutivos o funcionarios.

Recomendaciones finales de seguridad

Para blindar la privacidad, es vital mantener el sistema operativo y todas las aplicaciones actualizadas, ya que los parches de seguridad corrigen las brechas que los hackers explotan. El uso de una VPN (Red Privada Virtual) es, quizás, la herramienta más efectiva, ya que cifra toda la información enviada desde el dispositivo, volviéndola ilegible para terceros incluso si la red está comprometida.