Alerta sanitaria sobre el uso de bolsitas de nicotina en la Provincia
Se comercializan como pouches y son alternativas “sin humo” al consumo de tabaco, pero pueden superar los niveles de nicotina de un cigarrillo.
El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires alerta a la población y equipos sanitarios respecto al crecimiento de la circulación, promoción y consumo de bolsas de nicotina (pouches). Son desechables, no requieren combustión ni vapor; y se disuelven en la boca sin necesidad de escupir. Se venden como libre de tabaco, pero contienen nicotina y un alto poder adictivo.
En virtud de los riesgos y ante la ausencia de autorización sanitaria para su comercialización, la cartera bonaerense apunta a limitar el consumo de esta nueva estrategia lanzada por la industria tabacalera, particularmente peligrosa para los niños, niñas y jóvenes, ya que aumenta la exposición temprana a la nicotina; y favorece el inicio del consumo a quienes presentan mayor vulnerabilidad al desarrollo de la adicción.
Los pouches son productos de uso oral, que se presentan en pequeñas bolsitas y se colocan entre el labio y la encía. Contienen un polvo compuesto por saborizantes que liberan nicotina por absorción a través de la mucosa oral, durante aproximadamente 30 minutos.
En Argentina se empezaron a comercializar durante el año 2025, son fabricados por la industria tabacalera y son promocionados con el lema: “Sin humo ni vapor, cuando quieras, donde quieras”, junto con la advertencia: “Este producto no es libre de riesgos y contiene nicotina, que es adictiva. Venta exclusiva para adultos”.
Los especialistas advierten que, en productos con altas concentraciones, los niveles de nicotina en sangre pueden incluso superar a los alcanzados con el consumo de cigarrillos convencionales, lo que potencia de manera alarmante su capacidad adictiva y su daño al corazón y al sistema nervioso.
Si bien en nuestro país no existe hasta ahora una normativa específica que regule de manera expresa este producto; ni habilitaciones o autorizaciones sanitarias vigentes para su comercialización podrían asimilarse a las restricciones existentes para los productos derivados del tabaco. En la provincia de Buenos Aires, rige la Ley Nº 13.894 que establece un marco general de protección de la salud frente a la promoción y el consumo de productos elaborados con tabaco y/o derivados, con especial atención a la población infantil y adolescente.
En ese marco, la cartera de Salud bonaerense, a través de su Programa Provincial de Control de Tabaco afirma que, si bien la narrativa de marketing sobre supuestos «productos de nicotina más seguros» ha evolucionado desde los cigarrillos tradicionales hacia nuevas presentaciones como estas bolsas, la evidencia científica es concluyente y; ningún producto con nicotina es seguro para la salud ni tampoco son productos que sirven para dejar de fumar o fumar menos.
Efectos de la nicotina
Entre los principales daños asociados a la exposición a la nicotina se destaca el cardiovascular, ya que produce el aumento agudo de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial y; a largo plazo, provoca hipertensión, arritmias y cambios en la estructura del corazón.
La nicotina no es solo un vector de la adicción al tabaco; sino una toxina cardiovascular biológicamente activa. Por eso, ningún producto que contenga nicotina es seguro para el corazón ni para los vasos sanguíneos, tal como lo respaldan la Organización Mundial de la Salud, la Sociedad Europea de Cardiología, la Asociación Americana del Corazón y la propia FDA (Food and Drug Administration) autoridad sanitaria de Estados Unidos.
Por esto, desde el Ministerio advierten que la denominada “reducción de daños”, es sólo un uso discursivo y engañoso promovido por la industria tabacalera, orientado a presentar productos con nicotina como supuestamente menos nocivos, pero sin evidencia suficiente de seguridad y con el riesgo de sostener el consumo de nicotina, dificultar el abandono del tabaquismo y captar nuevas generaciones de consumidores.
