Supermercados Día: polémica por jornadas de 12 horas con salarios mínimos
Una oferta laboral de la cadena para el área de fiambrería desató una ola de indignación al proponer horarios que duplican el límite legal por una remuneración apenas superior al piso nacional.
La precarización en el centro del debate público
En un mercado laboral cada vez más tensionado por la pérdida del poder adquisitivo, la cadena de supermercados Día quedó en el ojo de la tormenta tras la viralización de una oferta de empleo. La propuesta, que busca cubrir una vacante en el sector de fiambrería, exige una disponibilidad de lunes a lunes en jornadas de 12 horas diarias, ofreciendo un salario que roza el mínimo legal vigente.
El anuncio, difundido inicialmente en la plataforma X, establece un horario de 9 a 21 horas con apenas una hora de descanso. Esta exigencia implica 11 horas efectivas de labor por jornada, lo que representa una abierta contradicción con la Ley de Contrato de Trabajo, la cual estipula un máximo de 8 horas diarias o 48 semanales. La desproporción entre el esfuerzo requerido y la compensación económica ha reavivado las críticas sobre la creciente precarización en el sector comercial.
Las cifras de la controversia: salarios vs. inflación
El análisis detallado de la oferta revela una brecha alarmante respecto a los parámetros legales y económicos actuales. La cadena ofrece un sueldo base de $407.000, al que se le suman $20.000 por presentismo y posibles bonos por ventas. Sin embargo, el total percibido se sitúa apenas $66.000 por encima del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) fijado por el Gobierno nacional para enero de 2026, que es de $341.000.
Si se desglosa el pago por hora, la propuesta de Día resulta aún más desfavorable. Mientras que el valor de la hora según el salario mínimo legal para enero es de $1.705 (basado en una jornada de 8 horas), el esquema de 12 horas propuesto por la cadena diluye el valor del tiempo del trabajador muy por debajo de los estándares regulatorios. Para agosto de 2026, se espera que el mínimo alcance los $376.600, lo que reduciría aún más la competitividad de este tipo de ofertas informales o abusivas.
Un contexto de pérdida del poder adquisitivo
La indignación en las redes sociales no es un fenómeno aislado, sino el reflejo de una crisis estructural. Según los últimos datos del INDEC, el poder de compra de los trabajadores registrados sufrió una caída del 3,5% durante el año 2025. Esta situación se vuelve crítica cuando se compara con el costo de vida: en diciembre pasado, la Canasta Básica Total (CBT) para una familia tipo superó los $1.200.000.
Bajo este panorama, un salario de poco más de $420.000 por trabajar 72 horas semanales —considerando el franco obligatorio casi inexistente en la propuesta— no llega a cubrir siquiera la mitad de lo necesario para que una familia no sea considerada pobre. Los usuarios denunciaron que estas «ofertas» se aprovechan de la necesidad extrema de los sectores más vulnerables de la población.
Perspectivas del sector
El caso de Supermercados Día pone de manifiesto la falta de controles efectivos sobre las jornadas laborales en el comercio minorista. La normalización de turnos extendidos sin el pago correspondiente de horas extras al 50% o al 100% constituye una práctica que erosiona los derechos conquistados.
Mientras el Gobierno nacional proyecta aumentos escalonados para el SMVM durante todo el 2026, la presión social y sindical sobre las grandes cadenas de retail aumenta. El debate ya no solo gira en torno a cuánto se gana, sino a cuánta vida se entrega a cambio de un ingreso que, mes a mes, pierde la carrera contra los precios de las góndolas que los mismos trabajadores deben reponer.
