Chau acidez: el aliado natural para el mate que mejora la digestión

La incorporación de manzanilla a la infusión nacional gana popularidad por sus propiedades calmantes y digestivas, permitiendo disfrutar del sabor tradicional sin sufrir molestias estomacales ni acidez.

El mate es, sin dudas, el corazón de las tradiciones argentinas. Sin embargo, para muchos consumidores, la intensidad de la yerba puede derivar en problemas de acidez o malestar gástrico. Ante este inconveniente, la sabiduría popular y la fitoterapia han rescatado un recurso efectivo: el uso de la manzanilla. Este «yuyo» tradicional no solo suaviza el perfil del mate, sino que transforma la experiencia en una aliada para la salud gastrointestinal, permitiendo que quienes tienen estómagos sensibles no deban renunciar a esta costumbre diaria.

La ciencia detrás de la mezcla: energía y calma

La combinación de la yerba mate con flores de manzanilla crea un equilibrio biológico sumamente interesante. Por un lado, la yerba proporciona una dosis de energía natural gracias a las xantinas (cafeína), que estimulan el sistema nervioso y mejoran la concentración. Por el otro, la manzanilla actúa como un contrapeso terapéutico.

Esta hierba es reconocida mundialmente por sus propiedades antiinflamatorias, antiespasmódicas y sedantes suaves. Al integrarse en el agua del termo o directamente en el porongo, sus compuestos activos ayudan a relajar los músculos del tracto digestivo, facilitando el tránsito y previniendo la formación de gases. Para el matero frecuente, esto significa una reducción notable en la irritación de la mucosa gástrica, el síntoma que comúnmente conocemos como «fuego en el estómago».

Un perfil de sabor que conquista paladares

Más allá de los beneficios medicinales, la manzanilla aporta una nota organoléptica distintiva. Su sabor es ligeramente dulce y posee matices florales que logran equilibrar el amargor característico de la yerba mate. Esta sinergia permite que muchos usuarios dejen de lado el azúcar o los edulcorantes artificiales, optando por una opción mucho más saludable y natural.

La versatilidad de este yuyo facilita su uso tanto en el agua caliente como mezclado de forma seca con la yerba. Al ser una hierba aromática suave, no invade la personalidad del mate, sino que la complementa, haciendo que la infusión sea más «redonda» y fácil de beber durante largas jornadas de trabajo o estudio.

Beneficios adicionales para el bienestar general

Sumar manzanilla al ritual diario no solo impacta en el estómago. Al ser un relajante del sistema nervioso, contribuye a mitigar la ansiedad que, en ocasiones, puede producir el consumo excesivo de mateína. Entre sus ventajas más destacadas se encuentran:

  • Prevención de la acidez: Actúa como un protector natural que neutraliza el exceso de ácidos.

  • Propiedades digestivas: Estimula el proceso de digestión, ideal para consumir después de las comidas.

  • Relajación muscular: Ayuda a reducir tensiones abdominales.

  • Sin conservantes: Al ser una hierba natural, evita los químicos de las mezclas comerciales industriales.

Cómo preparar el «mate digestivo» ideal

Para aprovechar al máximo estas propiedades, los expertos sugieren utilizar flores de manzanilla secas en lugar de los clásicos saquitos de té, ya que conservan mejor sus aceites esenciales. Se pueden colocar dos cucharaditas en el termo de agua (que debe estar a unos 75-80 °C) o mezclar una proporción de 10% de hierba por cada 90% de yerba dentro del mate.

En un contexto donde la salud preventiva y el retorno a lo natural marcan la tendencia, la manzanilla se posiciona como el complemento indispensable. Es la solución simple y económica para que el mate siga siendo un placer y no una molestia.