Otro golpe al personal del Garrahan: denuncian el cierre del jardín maternal
La intervención del hospital pediátrico decidió no renovar los contratos de las docentes, dejando a 45 familias sin vacantes en el inicio de 2026 y vulnerando derechos laborales históricos.
El inicio del año 2026 trajo consigo un nuevo capítulo de conflicto en el Hospital Garrahan. Mientras el personal de salud aún procesa el desgaste de un año marcado por paros y movilizaciones, la intervención del centro de salud pediátrico más importante del país ejecutó una medida que afecta directamente la organización familiar de sus trabajadoras: el cierre temporario del jardín maternal «Quiero Mimos».
La decisión, comunicada por la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT), implica que 45 niños y niñas, hijos e hijas de empleadas del nosocomio, se quedaron sin vacantes desde el pasado 2 de enero. Según el gremio, el jardín dejó de funcionar el 30 de diciembre por orden directa del interventor Mariano Pirozzo, bajo la órbita del ministro de Salud, Mario Lugones, y la gestión del presidente Javier Milei.
Una decisión política sobre los derechos laborales
Desde la dirigencia gremial aseguran que el cierre no responde a una falta de recursos económicos, sino a una estrategia de desgaste y desmantelamiento de conquistas históricas. Norma Lezana, secretaria general de la APyT, explicó que la situación se desencadenó tras la decisión de no renovar los contratos del personal docente.
«45 trabajadoras se quedan sin jardín porque el interventor Pirozzo decidió no renovar la contratación de las maestras, quienes previamente habían tenido que renunciar debido a la asfixia salarial», señaló Lezana. Para el sindicato, esto representa una violación de derechos reconocidos por ley que garantizan la existencia de espacios de cuidado en lugares de trabajo con alta dotación de personal.
El impacto en la lactancia y el cuidado
El jardín «Quiero Mimos» ha funcionado desde la inauguración del hospital en 1987. Su cierre temporal —previsto hasta el 26 de febrero— genera un vacío de dos meses en los que las trabajadoras, muchas de ellas con hijos lactantes, no tienen donde dejar a sus niños durante su jornada laboral.
| Impacto del cierre en el personal | Consecuencia directa |
| Vacantes perdidas | 45 niños y niñas sin cuidado institucional. |
| Periodo de inactividad | Desde el 2 de enero hasta el 26 de febrero de 2026. |
| Afectación a la lactancia | Dificultad para mantener el vínculo alimentario durante la jornada. |
| Situación docente | Renuncias por salarios bajos y falta de reemplazos por jubilación. |
«En este hospital pediátrico siempre recomendamos a las madres mantener la lactancia materna durante al menos el primer año de vida. Con esta medida ilegal, las autoridades incurren en el contrasentido de desfavorecer la lactancia de sus propias trabajadoras», denunciaron desde APyT.
Antecedentes de un conflicto persistente
El ataque al jardín maternal no es una novedad para el personal del Garrahan. A inicios de 2025, el gremio ya había alertado sobre la falta de asignación de vacantes y la política de no reemplazar a las docentes que se jubilaban. En aquel entonces, 16 madres se encontraron en una situación similar al reintegrarse a sus tareas en enero.
Este nuevo recorte se suma a un historial de tensión acumulada durante 2025. El año pasado, médicos, residentes y técnicos protagonizaron una lucha histórica por la recomposición salarial que culminó con un aumento del 61% sobre los básicos. Sin embargo, la respuesta gubernamental incluyó la apertura de sumarios administrativos y descuentos salariales por los días de protesta, lo que el personal califica como una «persecución política».
El rol de la intervención y el contexto nacional
La gestión de Mariano Pirozzo se alinea con la política de ajuste fiscal promovida por el Poder Ejecutivo Nacional. El argumento del sindicato es que el vaciamiento del jardín es una pieza más en el rompecabezas de la precarización laboral en el sector público.
«No es un problema presupuestario, es una decisión política que vulnera un derecho reconocido por ley», reiteró Lezana. La Ley de Contrato de Trabajo y diversas normativas específicas para el sector público establecen la obligatoriedad de estos espacios, especialmente en instituciones que funcionan las 24 horas y requieren de personal especializado que no puede interrumpir su labor.
