Eficiencia energética: por qué la función Auto es la mejor opción para enfriar el hogar
Especialistas en climatización aseguran que los modos Turbo o Eco no siempre son los más efectivos. El ajuste automático permite equilibrar el consumo eléctrico y la velocidad de enfriamiento sin forzar el equipo.
Con la llegada de las temperaturas extremas, el uso del aire acondicionado se vuelve indispensable, pero también surgen dudas sobre cómo configurarlo para no disparar la factura de luz. Aunque muchos usuarios recurren al modo «Turbo» para un alivio inmediato o al «Eco» para ahorrar, los expertos coinciden en que la función Auto es la herramienta más inteligente y eficiente para gestionar el clima en el hogar.
El equilibrio del modo automático
La función Auto permite que el dispositivo gestione de forma autónoma la velocidad del ventilador y la potencia del compresor. A diferencia de otros ajustes, este sistema analiza la temperatura real de la habitación en tiempo real. Mientras el modo Turbo exige al motor un esfuerzo máximo que dispara el consumo, y el modo Eco puede resultar demasiado lento en días de calor agobiante, el ajuste automático encuentra un punto medio de rendimiento sostenido.
Al activar esta opción, el equipo trabaja de manera progresiva. Una vez que la habitación alcanza la temperatura deseada, el sistema reduce su intensidad al mínimo necesario para mantenerla, evitando los arranques y paradas bruscas del motor que son, en última instancia, los que más energía consumen y más desgastan los componentes internos.
La temperatura ideal: el mito de los 18 grados
Un error común es programar el aire acondicionado a temperaturas muy bajas (como 17° o 18°C) con la creencia de que enfriará más rápido. Los especialistas advierten que esto es falso: el equipo arroja aire a la misma temperatura siempre, y lo único que cambia es el tiempo que el motor permanece encendido.
La recomendación técnica es fijar el termostato entre 24° y 26°C. Este rango es suficiente para alcanzar el confort térmico y garantiza un uso racional del electrodoméstico. Por cada grado que se baja de ese límite, el consumo eléctrico puede aumentar entre un 7% y un 10%.
Hábitos simples para potenciar el equipo
Para que la función Auto trabaje con su máxima eficacia, es fundamental acompañarla con hábitos de aislamiento básicos que reduzcan la carga térmica del ambiente:
-
Aislamiento total: Mantener puertas y ventanas cerradas herméticamente.
-
Bloqueo solar: Bajar persianas o utilizar cortinas blackout para evitar que el sol directo caliente las superficies internas.
-
Mantenimiento: Limpiar los filtros regularmente para asegurar que el flujo de aire sea óptimo y el motor no trabaje forzado.
Implementar estas pequeñas acciones no solo mejora el rendimiento del sistema de refrigeración, sino que extiende la vida útil del aparato, convirtiéndolo en un aliado estratégico para atravesar el verano sin sobresaltos económicos.
