Estudio sugiere que tomar café en dosis moderadas podría frenar el envejecimiento
Una investigación noruega publicada en BMJ Mental Health analizó a pacientes con trastornos mentales graves y descubrió que quienes consumen de tres a cuatro tazas de café al día presentan telómeros más largos. Este hallazgo, vinculado a los antioxidantes del café, indica una edad biológica hasta cinco años menor, abriendo una nueva línea de investigación para el cuidado celular.
El poder del café: ¿Cómo el consumo moderado de la infusión podría desacelerar el envejecimiento celular?
El café, una de las infusiones más consumidas en el mundo, vuelve a estar en el centro del debate científico. Esta vez, el interés no radica en sus conocidos efectos estimulantes, sino en un hallazgo inesperado: su potencial para ayudar a frenar el envejecimiento celular en personas con trastornos mentales graves. Así lo señala una relevante investigación noruega publicada en la revista especializada BMJ Mental Health, que analizó a más de 400 adultos con diagnósticos psiquiátricos severos.
El trabajo, realizado en el marco del estudio TOP (Thematically Organized Psychosis), descubrió que existe una correlación directa entre el consumo moderado de café y la salud celular, medida a través de los telómeros.
Telómeros más largos y menor edad biológica
Los telómeros son estructuras esenciales ubicadas en los extremos de los cromosomas que actúan como un marcador crucial de la edad biológica. A medida que envejecemos, o por causa del estrés oxidativo y la inflamación, estos protectores se acortan.
Los participantes en el estudio que consumían entre tres y cuatro tazas de café por día presentaron telómeros significativamente más largos. Este indicador se tradujo, de forma proyectada, en una “edad celular” hasta cinco años menor que la registrada en aquellos individuos que casi no tomaban café.
Este beneficio es particularmente relevante en el grupo analizado (pacientes con esquizofrenia, trastorno bipolar o depresión mayor), quienes suelen presentar un envejecimiento biológico más rápido que la población general.
El rol de los antioxidantes del café
Los investigadores noruegos explicaron que este beneficio protector podría estar directamente relacionado con la rica composición de antioxidantes presentes en la infusión. Entre ellos se destacan el ácido clorogénico y otros compuestos antiinflamatorios capaces de reducir el estrés oxidativo.
El estrés oxidativo y la inflamación son dos mecanismos biológicos conocidos por acelerar el desgaste celular. Al mitigar estos procesos, el café, consumido en dosis adecuadas, podría estar ofreciendo una protección adicional a las células.
| Consumo Diario (Tazas) | Efecto sobre los Telómeros | Implicancia en la Edad Celular |
| 3 a 4 | Más largos | Edad biológica hasta 5 años menor |
| 5 o más | Más cortos | Mayor estrés oxidativo y riesgo de envejecimiento acelerado |
El límite crucial: No más de cuatro tazas
A pesar del hallazgo alentador, el estudio noruego señaló un límite de consumo claro: los efectos protectores se observan únicamente hasta las cuatro tazas diarias. Superar esa barrera –equivalente a unos 400 mg de cafeína– podría provocar el efecto contrario al deseado.
De hecho, quienes consumían cinco tazas o más mostraron un mayor estrés oxidativo, telómeros más cortos y, a menudo, tenían hábitos asociados que aceleran el deterioro, como el tabaquismo o una mayor edad. Esto sugiere que el exceso de cafeína, o el contexto en el que se consume, podría anular los beneficios antioxidantes.
Advertencias y futuro de la investigación
Los especialistas advierten que, si bien la evidencia es positiva, el trabajo es de carácter observacional y, por lo tanto, no prueba una relación directa de causalidad. Es decir, el estudio identifica una asociación, pero no confirma que el café sea la causa directa del alargamiento de los telómeros.
Aun así, este descubrimiento abre una línea de investigación relevante para un grupo de pacientes que, según datos internacionales, vive en promedio 15 años menos que la población general. En este contexto, el café –un hábito extendido, accesible y parte de la cultura diaria– podría transformarse en una herramienta complementaria de cuidado, siempre que su consumo se mantenga dentro de las dosis moderadas y recomendadas por las autoridades sanitarias. Se necesitarán más estudios para confirmar si este efecto es replicable en la población general.
