El mercado laboral argentino en crisis: seis de cada diez trabajadores sin aumentos salariales
Un estudio de Bumeran revela que casi el 60% de los trabajadores argentinos no tuvo aumentos de sueldo en 2025 y más empresas planean despidos.

El mercado laboral argentino atraviesa una situación crítica, marcada por la pérdida de poder adquisitivo y la creciente inestabilidad. Un estudio reciente de la consultora Bumeran, que consultó a especialistas en Recursos Humanos y a trabajadores, arroja un dato alarmante: el 58% de los trabajadores no recibió aumentos de sueldo en lo que va de 2025. Esta cifra, que se alinea con un contexto de alta inflación y recesión, agrava el atraso salarial y obliga a cada vez más personas a buscar ingresos extra para cubrir los costos básicos de subsistencia.
La situación no solo impacta en los salarios, sino también en la seguridad laboral. El informe destaca que el 66% de los especialistas en RRHH reportó despidos en el primer semestre del año, y más de un tercio de ellos (36%) justificó la decisión por necesidad de recorte de costos. Con un panorama tan sombrío, las proyecciones a futuro no son más alentadoras. Según la encuesta, un 31% de los expertos en Recursos Humanos planea seguir achicando su personal en lo que resta del año, lo que anticipa un segundo semestre con más despidos.
Un escenario de incertidumbre y pesimismo
La falta de aumentos salariales contrasta con la visión de los propios empleadores. A pesar de que solo un 25% de los expertos en RRHH proyecta aumentos reales para este año, la mayoría (55%) valora “negativamente” las políticas laborales del Gobierno. Este dato sugiere una desconexión entre el discurso oficial, que insiste en la necesidad de una reforma laboral, y la percepción de quienes gestionan el personal en las empresas. La incertidumbre se refleja en las expectativas a futuro: un 47% de los encuestados prevé un mercado laboral “regular”, mientras que un 35% cree que la situación empeorará, lo que ilustra el pesimismo generalizado.
En este contexto, el pluriempleo emerge como una estrategia de supervivencia. Ante la imposibilidad de mantener el poder adquisitivo con un solo trabajo, cada vez más argentinos se ven obligados a buscar una segunda o incluso una tercera fuente de ingresos. Este fenómeno, que afecta la calidad de vida y el bienestar, es un síntoma claro de una economía en la que la caída de los salarios reales ha dejado de ser una estadística para convertirse en una realidad cotidiana.
Las consecuencias de una economía en crisis
La situación descrita en el estudio no es un hecho aislado, sino la consecuencia de una recesión económica que impacta directamente en la vida de las familias. La falta de aumentos, sumada a la inflación, reduce la capacidad de las personas para satisfacer sus necesidades básicas y genera un clima de insatisfacción y ansiedad. La preocupación por el empleo fijo y el futuro salarial es palpable, y se manifiesta en una sensación de vulnerabilidad que afecta a trabajadores de todos los sectores, desde los empleados en grandes empresas hasta los pequeños comerciantes y pymes.
La crisis del mercado laboral en Argentina no solo se mide en cifras, sino en la erosión progresiva del bienestar de la población. La incapacidad de sostener un nivel de vida digno con un solo sueldo es un reflejo de un problema sistémico que requiere atención urgente. A medida que los despidos se intensifican en fábricas y empresas, la necesidad de un cambio de rumbo en las políticas económicas se vuelve más evidente, buscando soluciones que no solo controlen la inflación, sino que también protejan el empleo y el poder de compra de los trabajadores.