Pascuas 2025: los precios se disparan y la mesa de los argentinos se vacía
El precio de los productos típicos de la festividad aumentó hasta un 104%. Mientras el Gobierno celebra una suba en las jubilaciones, la realidad muestra que el incremento no alcanza ni para un huevo de chocolate.

Los números no mienten, aunque algunos prefieran maquillarlos. La Canasta de Pascuas 2025 registró aumentos promedio del 51,2%, con picos de hasta 104% en productos esenciales como el atún enlatado. En un país donde la inflación sigue golpeando el bolsillo, las tradiciones se convierten en un privilegio y los jubilados, en testigos de la imposibilidad de sostener siquiera un festejo austero.
A tres semanas de la celebración de Pascua, el Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM) publicó un informe que revela el impacto de la crisis en la mesa de los argentinos. El relevamiento muestra que el pescado fresco, el atún en lata y los huevos de chocolate son los productos que más se encarecieron con respecto a 2024. ¿El resultado? Familias que deben hacer malabares para respetar la tradición sin que su economía colapse.
El producto estrella de los aumentos es el atún en lata de 170 g, que pasó de $2.400 a $4.900, marcando una suba del 104,2%. Dependiendo de la marca, los valores varían: el Atún al natural La Campagnola subió de $2.395 a $5.289; el Gomes da Costa, de $3.920 a $6.999; y el Cumana, de $1.205 a $2.941. La merluza tampoco se quedó atrás, con un incremento del 66,1%, llevando su precio por kilo de $5.900 a $9.800.
¿Y los tradicionales huevos de chocolate? Convertidos en artículos de lujo. El de 200 gramos de Milka trepó de $9.990 a $15.990 (+60%). Mientras tanto, los jubilados, con un aumento en sus haberes que no supera los $7.000, tendrían que esperar al próximo milagro económico para poder darse un gusto. Ni hablar del huevo Bon o Bon de 70 gramos, que pasó de $5.699 a $8.499 (+49,1%) o el Kinder de 150 gramos, que subió un 44,6%, de $14.700 a $21.250.
Otros productos típicos también sufrieron fuertes subas: los fideos frescos de 500 gramos aumentaron un 33,3%, de $1.500 a $2.000, y la clásica rosca de Pascua trepó un 30,1%, de $8.000 a $10.500. Con estos números, la festividad pascual se convierte en un desafío financiero más que en una tradición familiar.
Mientras el Gobierno insiste en que la economía se está «ordenando», los argentinos enfrentan una realidad donde la inflación devora su poder adquisitivo. La Pascua 2025 llega con precios que obligan a resignar tradiciones o a reemplazar productos por opciones más baratas, si es que las hay. La mesa de los argentinos se achica, pero el relato oficial sigue engordando. ¿Hasta cuándo?