La industria a media máquina: el desafío de recuperar la capacidad instalada
El sector industrial argentino enfrentó un octubre con capacidad limitada: casi el 40% de las máquinas permanecieron inactivas, marcando una nueva señal de alerta para la economía.

En octubre, la industria argentina utilizó solo el 63,2% de su capacidad instalada, una cifra inferior al 65,3% registrado en el mismo mes del año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Esto implica que más de un tercio de las máquinas y equipos en los complejos fabriles del país permanecieron inactivos, reflejando el impacto de un consumo debilitado y condiciones económicas adversas.
Aunque algunos sectores lograron sostenerse, como la refinación de petróleo con un uso del 81,5% de su capacidad instalada, otros, como la industria textil, alcanzaron apenas un 47,8%, reflejando una crisis que afecta a más de la mitad de sus equipos. El desempeño general estuvo marcado por la heterogeneidad, con caídas pronunciadas en algunos rubros y leves mejoras en otros.
Un panorama desigual
La refinación de petróleo destacó como el sector más sólido, con un uso del 81,5%, superando ampliamente el 72,1% registrado en octubre del año pasado. La industria alimenticia también mostró avances, utilizando un 69,5% de su capacidad gracias al repunte en la molienda de oleaginosas, que subió un 123,4% interanual.
En contraste, la industria textil ocupó solo un 47,8% de sus equipos, arrastrada por la caída en el consumo interno. La producción de caucho y plástico también retrocedió, alcanzando apenas un 48,9% debido a la menor fabricación de neumáticos y manufacturas. Otros sectores, como la metalmecánica, la industria química y los productos minerales no metálicos, enfrentaron caídas interanuales significativas por la baja demanda de maquinaria agropecuaria, detergentes y cemento, respectivamente.
Factores detrás de las caídas
El informe del Indec señala que la baja en las industrias metálicas básicas está vinculada a una menor producción de acero, que cayó un 21,6% interanual en octubre, según la Cámara Argentina del Acero. Asimismo, la fabricación de cemento y vidrio se redujo notablemente, impactando negativamente en los productos minerales no metálicos.
En un contexto donde el consumo interno continúa debilitado y la incertidumbre económica persiste, la recuperación del sector industrial depende de políticas que impulsen la inversión y el consumo. Si bien algunos rubros muestran signos de mejora, la capacidad instalada en general aún está lejos de los niveles necesarios para sostener un crecimiento sostenido.