Arrancar el día más despacio mejora el rendimiento

Científicos de Roma afirman que levantarse y desayunar relajados y con tiempo, mejora el rendimiento a lo largo de la jornada.

Despertar de a poco y comenzar el día tranquilos, con lentitud, a partir del desayuno puede ser la clave para tener una jornada de mejor rendimiento, según un estudio científico italiano, que parece darle sustento a los cultores del “Movimiento Slow”, una nueva tendencia global.

Aunque le hace bien al cuerpo y la mente el desayuno suele estar bastante descuidado entre la mayoría de los italianos, que según sondeos, no le dedican en promedio más de diez minutos, y un 20% lo toman en apenas cinco minutos diarios.

Silvia Migliaccio, médica nutricionista y docente de la Universidad de estudios “Foro Itálico” de Roma, y Paola Medde, de la Orden de Psicólogos de Lacio, aconsejan cómo volver más pausada la mañana en siete puntos en www.iocominciobene.it, en el ámbito de una campaña sostenida por la Unión Italiana Food.

“El desayuno es indispensable para retomar las funciones físicas y psíquicas, debe ser gratificante y proveer nutrientes energéticos, sobre todo carbohidratos, preferentemente complejos, que deben constituir el 70%. Pero también contener proteínas y una pequeña cantidad de grasas, además de agua, vitaminas, sales minerales y antioxidantes”, explicó Migliaccio.

“Se pueden elegir bizcochos, pan, tostadas o cereales con leche o un vaso de yogurt, junto con una porción de fruta de estación y es importante comer con calma facilitando la digestión”, agregó la especialista italiana.

“Tomarnos ese tiempo puede ayudarnos a enfrentar el día de manera más activa y sobre todo tranquila, el ritmo natural del cuerpo no contempla despertares bruscos y preparaciones veloces”, concluyó Migliaccio.

Basta con cambiar gradualmente, anticipando el horario del despertador y preparando la mesa para estimular su apetito. Además la mañana es el mejor momento para hablar, con la pareja y los seres queridos, sobre los compromisos que nos esperan, así como la oportunidad de reflexionar y planificar con más claridad.

Por último, un estilo de vida más lento puede prevenir o enlentecer cambios ligados al envejecimiento. Alargar el desayuno puede derivar en agregar frutas con el consiguiente aumento de “fibras, vitaminas A y C, y antioxidantes como polifenoles, importantes contra los radicales libres”, explicaron.